Archivo por febrero, 2011

¡No Es Justo!

Publicado:28 febrero, 2011, No Hay Comentarios

Lectura: Romanos 3:19-28
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
–Efesios 2:8.

              Supongamos que un incrédulo asesina a otro incrédulo. La víctima va al infierno (Ro. 6:23; Ap. 20:11-15). Si el asesino más tarde recibe a Cristo como Salvador, iría al cielo. ¿Es eso justo?
             Desde el punto de vista estrictamente humano respondemos que no, que no lo es. Pero los caminos de Dios son mucho más altos que nuestros caminos (Is. 55:9); Dios no nos trata conforme a nuestros pecados (Sal. 103:10).
             Si Dios fuese a aplicar justicia sin misericordia ni gracia estaríamos perdidos. En su misericordia no nos da lo que merecemos, y por su gracia nos da lo que no merecemos. A pesar de que Dios exige perfección, no nos deja sin esperanza.
             Dios ha diseñado un plan de redención en el cual Él puede ser «justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús» (Ro. 3:26). Su norma perfecta se satisface con el sacrificio perfecto: su propio Hijo Jesucristo. ¿El resultado? «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. . .» (Ro. 8:1).
             Nadie puede acusar a Dios justamente de ser injusto. Su regalo de salvación está disponible para todos. Si no recibimos su regalo de misericordia, de seguro tendremos que recibir juicio. La gracia de Dios lo hace justo.
Gracia: Es recibir lo que no merecemos.

Misericordia: Es no recibir lo que sí merecemos.

NPD/--RWD

There Is None Like You (Women of Faith)

Publicado:28 febrero, 2011, No Hay Comentarios


Las Princesita

Publicado:28 febrero, 2011, No Hay Comentarios

La Luz del Mundo (7/7) (Luis Rodas)

Publicado:28 febrero, 2011, No Hay Comentarios


Ismael

Publicado:28 febrero, 2011, No Hay Comentarios

          Su nombre significa “Dios oye” o “Dios escucha”. Hijo de la relación entre Abraham y su concubina egipcia llamada Agar quien era sierva de Sara (16:1).

          Ismael llegó a ser el progenitor de los ismaelitas, esto es de todas las naciones árabes. La descripción de Ismael dada en 16:12 lo presenta como una persona alejada de la comunidad humana, severo y violento.

           Por la insistencia de Sara, Abraham tuvo que sacar a Agar e Ismael de la casa. Caminando por el desierto Ismael está a punto de morir de sed cuando el ángel del Señor dirige a Agar a encontrar un pozo.

           En 21:20 se nos cuenta que Dios estaba con el muchacho, el cual creció y habitó en el desierto, y llegó a ser un tirador de arco.
Ismael se casó con una egipcia que su madre escogió para él (21:21). Ismael tuvo doce hijos (25:12–16) quienes habitaron al norte de Arabia.

            La historia bíblica nos cuenta que fue a un grupo de ismaelitas que José fue vendido por sus hermanos y llevado a Egipto (37:25).

(Comentario Mundo Hispano)


¿Preparado Para La Pérdida?

Publicado:26 febrero, 2011, No Hay Comentarios

Lectura: Salmo 32
Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia. . . .
–Salmo 32:7.

            Le pregunté a un respetado líder cristiano si es posible prepararse para enfrentar una pérdida personal. Sabía que su respuesta vendría de su propia experiencia, pues su hijo de 31 años de edad había sido brutalmente asesinado cinco años antes.
           Antes de contestar hizo una breve pausa y entonces dijo: «Nunca estamos tan preparados para la pérdida como creemos estar.» Prosiguió describiendo cómo la muerte de su hijo había puesto a prueba su relación con Dios y todo aquello en lo que profesaba creer. Su respuesta no fue trivial ni fabricada, y su rostro reflejaba paz. Él y su esposa habían pasado por una profunda pena, pero no se habían dejado dominar por la ira ni por el cinismo, pues la Palabra de Dios los había sostenido.
           El salmista escribió: «Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás» (Sal. 32:6, 7).
           En los buenos tiempos de la vida, nuestra comunión diaria con Dios nos ayuda a prepararnos para las dificultados que nos esperan. Luego, cuando llega el momento de la prueba, Dios está con nosotros de una forma que nunca hubiésemos podido imaginar.

Cuando Dios da una carga
da también la gracia para llevarla.

NPD/--DCM

Celebraré (Tabernaculo Cristiano)

Publicado:26 febrero, 2011, No Hay Comentarios


La Pequeña Novia

Publicado:26 febrero, 2011, No Hay Comentarios

La Luz del Mundo (6/7) (Luis Rodas)

Publicado:26 febrero, 2011, No Hay Comentarios


¿Jesucristo era Dios?

Publicado:26 febrero, 2011, No Hay Comentarios

Además de las demandas específicas de Jesús acerca de Sí mismo, Sus discípulos también reconocieron la deidad de Cristo. Ellos demandaban que Jesús tenía el derecho de perdonar pecados – algo que solo Dios lo puede hacer, puesto que es Dios quien está ofendido por el pecado (Hechos 5:31; Colosenses 3:13; compare con Salmos 130:4: Jeremías 31:34). En relación cercana con esta última demanda, se dijo que Jesús era el que “juzgará a los vivos y a los muertos” (2ª Timoteo 4:1). Tomás clamó a Jesús, “¡mi Señor y mi Dios!” (Juan 20:28). Pablo llamó a Jesús “nuestro gran Dios y Salvador” (Tito 2:13), y señala que previo a Su encarnación, Jesús existió en la “forma de Dios” (Filipenses 2:5-8). El escritor a los Hebreos, con referencia a Jesús dice que “Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo” (Hebreos 1:8). Juan formula que, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo (Jesús) era Dios” (Juan 1:1). Los Ejemplos de la Escritura, que enseñan la deidad de Cristo podrían multiplicarse (vea Apocalipsis 1:17; 2:8; 22:13; 1ª Corintios 10:4; 1ª Pedro 2:6-8; compare con Salmos 18:2: 95:1; 1ª Pedro 5:4; Hebreos 13:20), aún así, uno de estos es suficiente para demostrar que Cristo fue considerado deidad por Sus seguidores.


El Verdadero Consuelo

Publicado:25 febrero, 2011, No Hay Comentarios

Lectura: Juan 14:15-27
[Dios] el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación. . . .
–2 Corintios 1:4.

              En estos días en que escribo este artículo me hallo ministrando a los amigos y seres queridos de dos jóvenes que murieron inesperadamente. Uno de ellos, de 39 años de edad, sufrió un ataque al corazón, y el otro, de 19 años de edad, murió en un accidente industrial. Ambos eran cristianos y miembros de familias amorosas.
             ¿Qué les digo para consolarlos? ¿Cito versículos de la Biblia? ¿Trato de analizar y de explicar la providencia de Dios? No. Las personas que sufren tan profundamente no se encuentran en un estado mental como para trivialidades o explicaciones piadosas. Lo mejor que puedo hacer es mostrarles solicitud orando por ellos y asegurándoles que Dios los consolará.
             Jesús dijo a sus angustiados discípulos que después de su partida enviaría al Espíritu Santo para que fuese su Consolador (Jn. 14:26). 
             La paz que Jesús nos da viene a través del Espíritu Santo. Por lo tanto, si queremos consolar a otros debemos tener una relación estrecha con el Señor y experimentar su consuelo. Luego, con nuestras obras y nuestra presencia silenciosa, podemos mostrarles a aquellos que sufren que nos preocupamos por ellos. También podemos orar para que perciban el ministerio consolador del Espíritu Santo en sus vidas.
             Dios desea que seamos canales del consuelo que Él ofrece a los afligidos.

Dios nos consuela para que seamos consoladores,
no para que estemos cómodos.

NPD/ --HVL

Shout To The Lord (Women of Faith)

Publicado:25 febrero, 2011, No Hay Comentarios


La Noche Del Diablo

Publicado:25 febrero, 2011, No Hay Comentarios

La Luz del Mundo (5/7) (Luis Rodas)

Publicado:25 febrero, 2011, No Hay Comentarios


Fe y Justicia

Publicado:25 febrero, 2011, No Hay Comentarios

Génesis 15:6

Mientras Dios y Abram hablaban, lo único que tenían como testimonio de su acuerdo era la palabra de ambos. No había experiencias espectaculares ni dramáticas como la de la zarza (Exo. 3:2); o la transformación de una vara en serpiente (Exo. 4:3). Las experiencias más sublimes y las decisiones más trascendentales de nuestra vida suelen ocurrir en el diálogo sencillo, franco y directo entre el creyente y su Señor. Veamos las dos partes de este hermoso versículo:

I. El (Abram) creyó a Jehovah.

1. Obedeció para ir al lugar que había de recibir por herencia sin saber a dónde iba (Heb. 11:8).
2. Habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena morando en tiendas (Heb. 11:9).
3. Ofreció a Isaac en quién estaban cifradas sus esperanzas del cumplimiento de la promesa (Heb. 11:17).

II. Y le fue contado por justicia Por causa de aquel acto de fe, Abram vino a ser:

1. Por medio de su descendencia el heredero de toda la tierra que Dios le estaba dando.
2. El padre de la nación hebrea, y el padre del pueblo de Dios.
3. El progenitor de Jesucristo en cuanto a sus raíces humanas.
4. El padre de todos los creyentes.

¿Ha pensado usted en el alcance que puede tener el acto de creer en la palabra de Jehovah?


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