La Seguridad De La Salvación (Salmo 16)

Publicado: 17 julio, 2010, 1 Comentario Categoría: Estudios Bíblicos,Salmos

SALMO 16.
“LA SEGURIDAD DE LA SALVACION”

En este Salmo vemos expresado en las palabras de David, un pensamiento profundo, nítido y claro de su seguridad con respecto a la salvación; y él nos hace conocer esa seguridad a través de tres pensamientos elementales.

En primer lugar, David nos da el fundamento teológico de la seguridad de la salvación. En segundo lugar, el efecto práctico de la seguridad de la salvación. Y en tercer lugar, el fruto que la seguridad de la salvación produce.

Asi que, entonces, veamos en este Salmo la unidad de pensamiento en la que David quiere que nosotros nos concentremos: “La seguridad de la salvación”. Para que podamos entender el gozo que ello significa y que lo manifiesta en forma precisa, leamos el Vr.ll: “…En tu presencia hay plenitud de gozo;delicias a tu diestra para siempre.”Ese gozo inexplicable de ser salvos por nuestro Dios. Recordemos entonces que el título del Salmo viene a ser la idea principal: “La seguridad de la salvación”. Los elementos que el mismo contiene, vienen a ser los pensamientos que ya hemos expresado.

1.-Primeramente,”El fundamento teológico de la seguridad de la salvación” el cual se basa en dos aspectos: Primero, el Dios de la Biblia.

David acude a Dios y le dice: “Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.” (Vr.l) El fundamento teológico de la seguridad de la salvación tiene como primera base, el Dios de la Biblia. En 2.Timoteo 1:12, leemos estas palabras que nos han de servir de fundamento para comentar este versículo uno de nuestro Salmo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo,porque yo se a quien he creido, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.” El dice: “…estoy seguro que es…” y ese “es” se refiere a quien el ha creido que es poderoso para guardar su depósito para aquel día. Pablo está seguro de una cosa: De que la persona en quien ha creido tiene la capacidad y la voluntad de guardar esa fe, hasta el día en que Pablo ha de estar en la presencia de tal persona. Por consiguiente, cuando David dice: “Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.”nos da la base fundamental, el sostén del fundamento teológico de la seguridad de la salvación. Ese fundamento comienza por una fe en el Dios de la Biblia, un Dios que tiene la capacidad y la voluntad de guardar nuestra fe hasta el día anunciado.

En segundo lugar, tiene como objetivo nuestra relación con Dios. En el Vr..2 leemos: “Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti. Notamos entonces que el objetivo de nuestra relación con Dios es primordial: “Tú eres mí Señor; …” dice David; él se deleita en el compañerismo y en la comunión con Dios y ha elegido esa comunión, pues en el Dios que él ha confiado es permanente, durarero, no cambia con el tiempo ni con las circunstancias. Podemos ver entonces a través de estos dos primeros versículos de este Salmo, que David en sus pensamientos refleja el fundamento teológico de la seguridad de la salvación en primer lugar; una seguridad basada en el Dios de la Biblia, y vemos que es un Dios que tiene la capacidad, libertad y voluntad de guardar la fe en él depositada. Y en segundo lugar, una salvación que tiene como objetivo nuestra relación con ese Dios: “…Tú eres mí Señor;… ” De esta manera, podemos tomar dos principios prácticos de este punto fundamental teológico que David hace en el Salmo: Primero, nuestro fundamento está basado en una dependencia de Cristo. La base de nuestra salvación depende de él. En Hebreos 7:25 dice así: “…por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él (Cristo) se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” Por lo cual puede también salvar, como?: Perpetuamente o eternamente a aquellos que se acercan, que se allegan a Dios
por él.
 
Podemos entonces decir que, como principio fundamental tenemos en este Salmo, Vrs. l y 2, primero, que somos eternamente salvos y está basado en una dependencia de Cristo. Y en segundo lugar, que nuestra relación con Cristo depende de nuestra obediencia a él. En l.Corintios 8:6 leemos: “…para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.” Debemos entonces tener esta idea primordial de saber que dependemos de él. Podemos entonces gozarnos en este punto importante de la Escritura, verdad? Que la seguridad de la salvación no es una teoría que los hombres han hecho, han creido, sino que simplemente es una ley fundamental de Dios para con el hombre y está exhibida por el fundamento en el cual nosotros la basamos: El Dios de la Biblia. Y el objetivo que nosotros le damos, o sea la relación para con Dios que es una relación eterna.

2.-Ahora pasamos a ver “El efecto práctico de la seguridad de la salvación”. Ese efecto práctico está visto por ejemplo en el Vr.7 y es el motivo por el cual se refleja en este versículo la alabanza de David a Dios. En otra palabra, podemos ver que el efecto práctico de la seguridad de la salvación nos da asimismo dos efectos que podemos verlos claros en las Escrituras: Primero motiva a David a alabar al Señor por su consejo. El Vr.7 dice asi: “Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. ” David dice: “Bendeciré a Jehová…” ¿por qué?” Porque me aconseja.”En el Salmo 32:8 leemos: “Te haré entender y te enseñare el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.” Son las palabras de Dios para el rey David. Y podemos decir que el efecto práctico que produce en nosotros el creer en una salvación eterna, es que nos da un motivo real de alabar al Señor por lo que él puede aconsejarnos hoy,mañana y a través de la eternidad. Esto nos motiva y mueve a decir: Señor, te agradecemos, Senor, te alabamos,Señor te adoramos en espíritu y en verdad.

En segundo lugar, forma un caracter estable en nuestro ser. Al estar asociados al caracter de nuestro Salvador, y al caracter de su salvación y la seguridad de la salvación, esta doctrina produce entonces un efecto práctico en nuestras vidas, formándonos un caracter estable, sólido, constante, un caracter similar al de nuestro Salvador y al de su salvación. En el Vr.8 leemos: “A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” En los Hechos de los Apóstoles Capítulo  2:22-36 leemos estas palabras del apóstol Pedro, quien predicando dice así: “Varones israelitas, oid estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendísteis y matásteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia.” Y vemos lo que Pedro continúa diciendo: “Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fuese dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios,y habiendo recibido del Padre la promesa del Espiritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificásteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”

Vemos entonces, que las Escrituras confirman el carácter de nuestro Señor y nuestro Salvador, por lo tanto, al asociarnos a él a través de la fe, nuestro carácter toma Su carácter y nuestra responsabilidad la responsabilidad que él tuvo en esa cruz del calvario, es decir, que su carácter fue eterno; el Cristo, en su muerte y resurrección produce vida eterna.Ese es el efecto práctico de la seguridad de la salvación.

3.- Ahora como tercer punto en este estudio, veamos “El fruto que produce la salvación” o sea la fe y la seguridad de la salvación. En primer lugar, produce gozo. Dice el Vr.9: “Se alegró por tanto mi corazón, y se gozo mi alma; mi carne también reposará confiadamente.” En Nehemias Cap. 8:9-10 leemos estas palabras: “Y Nehemias el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo , dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristescáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristescáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”

El primer fruto que produce una fe fija en un Salvador permanente, y que produce una salvación permanente y eterna es: GOZO. El cristiano tiene gozo cuando sabe que su salvación no depende de lo que el puede hacer o de lo que el puede procurar, sino que sabe que la salvación depende de nuestra fe en lo que Dios ya hizo, lo que él hizo por nosotros, y por consiguiente, nos da a nosotros la fuerza de creer en una salvación permanente y nos produce un gozo permanente. No debemos estar haciendo obras para poder estar más salvos. Hacemos las obras como dice Santiago, para producir gozo en aquellos que nos rodean. Y esto es algo simple, es algo que podemos decir que está basado en la palabra de Dios; es algo real.El cristiano se llena de gozo como resultado de haber creido en un Dios eterno.

En segundo lugar, el fruto que produce la doctrina de la seguridad de la salvación, es que da dirección a nuestra vida. En el Vr.ll leemos: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.”David está hablando con Dios. Vemos en esto que él le dice a Dios que hay una dirección personal: “Me mostraras”. “Me” significa la persona que esta envuelta, que es él, David. Un pronombre personal; “me” mostrarás la senda de la vida;…”

Cuando creemos en un Dios eterno, creemos también en un Dios personal. Creemos en la delicadeza de su dirección en nuestra vida. Luego vemos que el salmista sigue diciendo: “…En tu presencia hay plenitud de gozo;…” Vemos que hay alguien que le guía. Hay una dirección personal, hay alguien, un viajante personal, alguien que nos acompaña en este viaje por el mundo. “En tu presencia hay plenitud de gozo”. Podemos caminar en este mundo, bajo la presencia de nuestro Dios y dice más el salmista en la primer parte del Vr.ll: “Me mostrarás la senda de la vida;…”, un camino personal que también está puesto para el viajero. El creyente tiene una “carretera” personal, una senda de vida por la cual caminar.Y dice finalmente el salmista: “…Delicias a tu diestra para siempre.” Hay un final personal también, y aquellos que son creyentes, el final de sus vidas es: Delicia para siempre!

Podemos decir entonces,que el salmista nos enseña a confiar en un Dios que es eterno y en su obra que es eterna, para que en nuestra vida existan dos frutos prácticos de la salvación: Primero, el gozo; descansar en las promesas de Dios. Segundo, descansar en la dirección de Dios para nuestra vida.

Bien. Hemos analizado este Salmo el cual nos habla de esa seguridad preciosa de la salvación, y hemos visto que David habla del fundamento teológico de la salvación; del efecto práctico que esa seguridad produce y  el fruto que esa seguridad brinda a nuestra vida. ¿Cuál es la conclusión con la cual podriamos cerrar el pensamiento final de este Salmo? He aquí la conclusión que sin duda hemos aprendido: Nuestra salvación no es condicional, es final. Repetimos: Nuestra salvación no es condicional, es final.

Demos gracias a Dios con la siguiente oración: “Padre que estás en los cielos,te damos gracias por darnos una seguridad tan importante para nuestra vida, por ser un Dios tan fiel; tan durarero; un Dios tan recto. Oh, Señor, bendice nuestros pasos, para que en todo te honremos y te conozcamos tal cual eres. En Cristo te lo imploramos, amen.

 (Programa Radial con Gabriel Otero)

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1 Comentarios {+}
  • isaias apaza churata

    quiero aprender de la salvasion

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